Mientras caminaba de noche por una calle que no conocía, me sobresaltó un escaparate que proyectaba tanta luz que hacía de día la noche. Cuando llegue a su lado lo pasé sin pararme, pero al llegar la información a mi cerebro de lo que había visto, tuve que volver sobre mis pasos. Me quedé mirando, contemplándolos en su mundo particular, eran un montón de peces en un acuario, a cada cual más bonito, diferente y con un colorido alucinante. No me dijeron nada pero me transmitieron una tranquilidad que me hubiera quedado horas viendolos nadar.
Ésta me ha encantado. Todo un descubrimiento, Soledad. Creo que vale la pena seguirle la pista a esta taciturna primita de Mafalda. (Y sí, has roto felizmente el dibujo, como tiene que ser).
3 comentarios:
Mientras caminaba de noche por una calle que no conocía, me sobresaltó un escaparate que proyectaba tanta luz que hacía de día la noche. Cuando llegue a su lado lo pasé sin pararme, pero al llegar la información a mi cerebro de lo que había visto, tuve que volver sobre mis pasos. Me quedé mirando, contemplándolos en su mundo particular, eran un montón de peces en un acuario, a cada cual más bonito, diferente y con un colorido alucinante. No me dijeron nada pero me transmitieron una tranquilidad que me hubiera quedado horas viendolos nadar.
Gracias :)
Ésta me ha encantado. Todo un descubrimiento, Soledad. Creo que vale la pena seguirle la pista a esta taciturna primita de Mafalda. (Y sí, has roto felizmente el dibujo, como tiene que ser).
gràcies pampeiro :D
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